Todos
los seres humanos deberíamos tener un profundo conocimiento sobre
nuestra naturaleza sexual, pues esta es la fuente suprema de energía
que sostiene la Vida. Nadie debería ignorar este conocimiento, pues
todos estamos llamados a ser “maestros” en materia sexual.
Hay
una idea muy difundida en la población masculina: los varones no
tienen por qué instruirse sobre sexo pues ya lo saben todo. Sin
embargo, saber, conocer y conocerse, lejos de ser una señal de
debilidad, puede ser la llave para mejorar su vida íntima .
Al
igual que la sexualidad femenina, la masculina está condicionada por
factores neurobiológicos,psicológicos y sociales, sin embargo es
radicalmente distinta en su manifestación o expresión,
caracterizándose por ser genitalizada, rápida y más simple. El
pene y su potencia ha estado desde siempre en el centro de los mitos
masculinos y otorga una poderosa identidad a su poseedor, lo cual
explica que la disfunción eréctil o impotencia produzca dolor,
humillación, vergüenza y genere tal impacto en sí mismc.

No hay comentarios:
Publicar un comentario